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07/07/2014

Empanadas de plátano verde y picadillo

Las empanadas de plátano verde están deliciosas, tradicionalmente se rellenan de queso/queso con cebolla o picadillo de carne de res frita. Ya una vez las hice de queso, echa un ojo a esa entrada antigua donde cuento cosas del plátano, pero esta vez las he rellenado de zorza o picadillo de chorizo, una fusión hispano ecuatoriana que ha salido estupenda. El picadillo es el relleno de los chorizos, más típico del norte de España y que en vez de ser embuchado en tripa como los chorizos normales, se dejan sin embuchar. Es normal tomar una tapita de picadillo (también se llama zorza, chichas, jijas...) con pan y vino, en los meses de matanza, que son los más fríos del invierno.

Ingredientes
2 plátanos verdes cocidos en trozos
1 plátano verde rallado en crudo
1 huevo
1 dado de mantequilla
sal
300 gr de picadillo de chorizo ( o un par de chorizos frescos abiertos y desbaratados, sin piel)
aceite para freír

Lo primero es pelar los plátanos que vamos a hervir y ponerlos en una cazuela con abundante agua y sal hasta que hiervan y estén blandos (unos 25' aproximadamente, pero pinchar con un cuchillo hasta ver que estén blandos y manejables), en la otra entrada de empanadas de verde hay unas fotos explicativas. Mientras tanto, se rehoga en una sartén sin aceite el picadillo, hasta que esté hecho, cambiando de color rojo a un tono más dorado.

Una vez que el plátano está hervido, se deja enfriar un poco en ese mismo agua hasta que esté tibio y se pueda manejar sin quemarse. Se majan estos plátanos hervidos en un bol. Se ralla el otro plátano en un rallador y se mezcla con un dado de mantequilla. Se junta con el plátano hervido y se le añade un huevo batido. Se mezcla todo bien, amasándolo con la mano hasta que esté homogéneo y se deja reposar para que se integre bien (una media hora).

Ahora se hacen  bolas con la masa, del tamaño de una pelota de pin-pon que se aplastan entre dos trozos de film porque es muy pegajoso hasta que quede aplastado de forma uniforme pero no muy fino, que si no se rompen. Se toma el film de abajo con la masa y se rellena de picadillo o zorza, se juntan los bordes, se aplasta un poco para que cierre bien y se deja reposando en un plato forrado con film hasta que vayamos teniendo todas las empanadas rellenas.
Una vez tenemos todas las empanadas hechas. Salieron 8 grandes, como para comer cuatro, dos por persona de plato principal, pero si se hacen más pequeñas, tamaño cocktail, se pueden servir como aperitivo o entrante. 

Se tienen que freír en aceite abundante, que esté caliente pero no tanto, para que se hagan por dentro también. Si se quiere se les puede dar un último golpe de horno durante unos 10' a 180º, pero yo las marqué muy despacio y estaban bien hechas por dentro y por fuera. Se sacan a un papel absorbente y ya están.

Yo hice una salsa de ají para acompañarlas, pero si no os gusta el picante cualquier salsa va bien: tomate frito, salsa de yogur y pepino, salsa de cilantro con aceite y mostaza, lo que os guste...

07/04/2014

Pescado en salsa de maní

Esta receta se puede hacer con cualquier pescado blanco, yo aquí la he hecho con una pescadilla (merluza pequeña), pero también se podría hacer con una corvina, una lubina, una dorada, incluso unas truchas fileteadas...cualquier pescado blanco suave, menos la perca y la panga, que no son santos de mi devoción y que si leéis aquí, tampoco lo serán de la vuestra
 
La salsa se hace con pasta de maní, que no es lo mismo que la mantequilla de maní. Aquí en España pueden encontrarse ambas, pero al no ser un ingrediente de la cocina tradicional mucha gente las puede confundir. La mantequilla de maní es una pasta de cacahuete (maní, cacahuate...) tostado con azúcar, de textura ultrafina para untar. La toman los americanos del norte, lo vemos continuamente en las películas, sobre todo los niños en sándwich con mermelada y se lo llevan de merienda al colegio.
 
La pasta de maní, sin embargo, se hace con cacahuetes crudos, aunque también hay quien lo hace con maní tostado, no lleva azúcar, su textura no es tan fina y se utiliza como un ingrediente para cocinar más que para comer por sí solo.
 
Ahora bien, como sólo se usa una pequeña cantidad, si no encontrarais pasta de maní, podéis  o bien sustituirla por la mantequilla de maní (echándole un poco más de sal, para contrarrestar el dulzor) o bien triturando un puñado de maní tostado sin piel en un procesador de alimentos y utilizando una cucharada de la pasta resultante.
 
Ingredientes (para 4)
600 gr pescado limpio de espinas, fileteado o en trozos
1 cucharada colmada de pasta de maní
1 cucharadita de pasta de achiote
1 vaso de fumet o caldo de pescado
1 cebolla picada
2 ajos picados
harina para rebozar el pescado
aceite para freírlo
Unos aros de guindilla de adorno
 
Para acompañar
patacones de plátano verde
arroz blanco

Lo primero es hacer la salsa, en una sartén con un hilo de aceite rehogamos a fuego suave la cebolla picada y cuando empiece a estar transparente le echamos los dos ajos picados muy finito. Mientras en un cazo calentamos un vaso de fumet o caldo de pescado y cuando esté caliente le añadimos una cucharadita escasa de pasta de achiote y una cuchara colmada de pasta de maní, y lo disolvemos bien. Cuando ya la cebolla y el ajo estén transparentes, le añadimos este caldo y lo dejamos que cueza a fuego lento hasta que parte del caldo evapore y quede una salsa de consistencia espesa.

Para acompañar este pescado se hace un arroz blanco y unos patacones, en otra entrada del blog ya di la receta, pero esta vez he hecho una variación que me contó una clienta centroamericana hace años y que nunca había puesto en práctica.
En principio se hacen igual, es decir, se pela el plátano verde, se corta en taquitos, se fríe en abundante aceite caliente hasta dorar, y aquí viene la variación: se saca del aceite y se mete en agua con mucha-mucha sal que lo cubra durante un par de minutos. Ahora se prosigue como siempre, se seca y se aplasta con una maza (o el fondo de una taza si no tienes mazo) y se vuelve a freír de nuevo. Y si, tenía razón la señora que me lo comentó, quedan mucho más crujiente, aunque eso sí, si te pasas de remojo se desbaratan bastante.
 
Y ahora ya sólo queda salpimentar los trozos de pescado, pasarlos por harina ligeramente y freírlos en una sartén con un dedo de aceite a fuego medio hasta que se doran, sacarlos a un plato con papel de cocina absorbente para que pierdan aceite.
 
 
Para emplatar: la porción de pescado, la salsa de maní napando con unos aros de guindilla por encima y a los lados arroz y patacones.
 
 

12/06/2013

Empanadas de plátano verde

Antes de que nadie pregunte lo aviso ya: no, esto no se puede hacer con plátano de Canarias. El verde, plátano verde o plátano macho es ese plátano verde grande grande que se ve ya en muchas fruterías y que cuando regresé de Ecuador sólo se vendía en un par de sitios en todo Madrid. Cuando está verde, se llama verde y cuando se madura, se llama....¡maduro!
 
Con verde se hacen unas empanadas muy ricas, normalmente se rellenan de carne picada o bien de queso. Como estamos en el verano vegetariano, las hice de queso, pero si quieres hacer un relleno de carne picada con cebolla, está muy bueno también. Ojo que no son dulces, son saladas, quedan crujientes, con una o como mucho dos por persona vamos bien, por eso las pongo como plato principal porque llenan bastante, pero se pueden hacer de tamaño más pequeño y que sean un entrante.

Ingredientes (salieron 7)

2 plátanos verdes
1 huevo
1/2 taza de queso fresco tipo latino
1 cebolla pequeña picada
50 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
Sal
Aceite abundante para freír
Los plátanos eran muy grandes, si quieres más o menos empanadas ajusta las cantidades. Lo primero es pelar y cocer uno de los plátanos. Ojo, sólo uno, el otro se usa en crudo. Para pelar los plátanos, se hace una rajita con un cuchillo afilado a lo largo del plátano, se mete un dedo y se va sacando la piel. Hay quien dice que se hace mejor bajo un chorro de agua fría, hay quien se embadurna las manos de aceite, pero en realidad la piel sale con bastante facilidad, no debería haber ningún problema.

Una vez pelado, se cuece hasta que esté blando, una media hora, pincha con un tenedor a ver cómo va.

Mientras uno de los plátanos se cuece, el otro se pela igual y se ralla en crudo.
Una vez que el plátano está cocido, se aplasta muy bien con una cuchara o con un tenedor.
Y se mezcla con el plátano que hemos rallado en crudo.
A esto se le añade un poco de sal, la mantequilla y un huevo batido, y se mezcla muy bien, incluso con las manos, como si estuviéramos jugando con el barro.
Una vez mezclado bien, lo tapamos con un film y lo metemos a la nevera mínimo una hora, para que tome consistencia.
El queso desmenuzado con las manos y la cebollita picada, lo juntamos para hacer el relleno.
Ahora ponemos un film en una superficie lisa y tomamos una bola de masa, la ponemos encima y le ponemos otro trozo de film encima y aplastamos con la mano (con cuidado) para que se vaya extendiendo la masa en redondo.

Quitamos el film de arriba y rellenamos con el queso (o con la farsa de carne si preferimos).
Y tomando el film de abajo, doblamos la masa sobre sí misma, de tal manera que ya tenemos la empanada hecha.
Ahora solo hay que presionar un poco los bordes para que no se salga el relleno. Una vez que tengas todas las empanadas formadas, las puedes meter en la nevera una media hora para que al freírlas no se desmoronen, pero yo no lo hice y no se me abrieron.
Se calienta aceite abundante en una sartén no muy grande y se van friendo en tandas, cuando están doraditas se sacan sobre un papel absorbente para que no queden grasientas. Como siempre, se sirven con ají!
 

29/11/2012

Patacones

De acuerdo, esta entrada es supersimple, pero están tan ricos!
Los patacones se hacen con plátano verde, ya hemos hablado en otras ocasiones del plátano maduro, y hemos hecho en este blog recetas de maduro al horno y maduro emborrajado, pues éste es el mismo plátano antes de madurar. No lo intenteis hacer con plátanos de Canarias, que no es lo mismo y no sale.
Sirve tanto de acompañamiento como de plato para picar algo y compartir. En Ecuador es la "tapa" por excelencia ya que no hay tantas raciones para picar tomando una cerveza.
Se pueden hacer tantos plátanos como se quiera, con un plátano picamos dos personas.
 
Ingredientes
1 plátano verde
Aceite de girasol para freír (luego se puede utilizar en otra cosa)
Sal al gusto
 
Lo primero es pelar el plátano, como está verde, es medio difícil de pelar, se le hace una raja de arriba a abajo en la cáscara y se pone debajo del chorro del agua fría, que si no ennegrece las manos y se queda pringoso. Una vez que hemos hecho la raja longitudinal, metemos el pulgar y vamos introduciéndolo para que salga la cáscara.



 

El plátano tiene que quedar así:

Una vez pelado, lo cortamos en trozos iguales.
Mientras vamos calentando una sartén pequeña con abundante aceite de girasol y cuando esté caliente los vamos echando por tandas, para que no se apelotonen.
Una vez doraditos, se sacan y se aplastan con un mazo, o bien con un palto llano o con el filo plano de un cuchillo ancho, con cuidado no se rompan.

Una vez aplastados, se vuelven a echar en el aceite caliente y se vuelven a freir hasta que estén dorados. Se salan y ya está.

06/07/2012

Bolón de verde en Guayaquil

Ya estoy aquí, he tardado porque después de más de 15 años he vuelto a mi segundo hogar, Guayaquil y tengo mucha gente que ver y muchas cosas que hacer. Por supuesto, está todo cambiado, mejor, pero en esencia sigue igual. Y yo encantada. Nada más bajar del avión ya olí ese aroma a culantro (cilantro), gasoil y calor húmedo que caracteriza a esta ciudad. Desde que llegué hasta hoy, he probado un montón de comidas que hacía tiempo que no probaba y he recuperado sabores (y olores). La cocina ecuatoriana es desconocida para los españoles, pero no tiene porqué seguir siéndolo, porque es deliciosa y me estoy armando de fotos para varias entradas!

Quiero compartir esta receta que sé que se puede hacer en Madrid sin problemas. Son bolas (bolones) de plátano verde y queso blanco fresco, seguro que habéis visto estos plátanos en las fruterías de los latinoamericanos en Madrid, o incluso en vuestra verdulería española de toda la vida, que, renovarse o morir, ya lo tiene introducido de forma habitual entre sus productos a la venta. Este plátano, para los que no lo sepáis (que seréis pocos, pero igual lo suelto por si acaso), es "verdura" y no "fruta" de tal manera que siempre hay que cocinarlo de alguna forma antes de comerlo. Se puede cocinar, como la patata, de todas las formas imaginables, asado, hervido, frito, con más aceite, con menos y cada vez tendrá una textura y un sabor diferente. También depende del grado de madurez, si está verde, como estos o si se le deja madurar y se va poniendo amarilla la cáscara o incluso negra de tan maduro, cambia su nombre (verde, pintón o maduro) y las recetas que se pueden hacer con él. En este caso lo hacemos verde, frito con queso fresco latino, pero que también se pueden hacer con chicharrones o con queso y chicharrones al mismo tiempo (bolón de verde con chicharrones o bolón de verde con queso).
  • Tres plátanos verdes, de la variedad que hasta ahora no os habéis atrevido a probar. Hoy es el momento.

Un queso latino, aquí lo hemos comprado en la tienda a granel, en Madrid podéis usar "Sabor de Casa" o cualquier otro queso fresco que  encontreis en una tienda regentada por latinos, o preguntad en algún locutorio que seguro que os saben indicar. En el centro de Madrid, ir al Mercado de los Mostenses y por otros barrios, preguntadme si no encontrais y os digo dónde puede haber, pero es bastante fácil encontrarlo.



  • Tres plátanos (salen unos 12 bolones)
  • 350 gr. de queso fresco latino
  • Aceite abundante para freir.
  • Sal
Ahora solo hay que ver las fotos y está todo explicado!.
Se pelan los plátanos como veis en este vídeo. Si lo hacéis bajo el chorro del agua fría, no se os ennegrecerán las manos, pero como es para freir si lo hacéis bajo el chorro del agua aseguraos de secarlo muy bien porque sino os va a saltar el aceite cuando se fría. Cuando se pelan plátanos para una preparación posterior, sí es recomendable hacerlo bajo el agua fría pero como esto se hizo al momento, no es necesario.



Una vez pelados los plátanos, se cortan por la mitad, se calienta aceite abundante y cuando está caliente pero no humeante, se echan a la sartén para que se vayan friendo.




Una vez fritos, a fuego no muy alto para que se cocinen por dentro y no se tuesten mucho, los sacamos a un bol.



Y los vamos majando con el almirez hasta que vayan deshaciéndose. Después le añadimos el queso.



Y seguimos majando con ganas.





Para después empezar a formar las bolas o bolones como se les dice aquí.



Que deben quedar así:




Y que se desayunan así, tan típico de la costa ecuatoriana, café con bolón y jugo (zumo) de papaya.


Hay que comerlos al momento porque la masa se va endureciendo con el tiempo y pierden gracia. En otras casas los hacen asando el plátano con su piel y pelándolos y majándolos una vez asados, para después añadirles el queso y de ahí freirlos. En nuestra casa nos gustan más fritos de una vez pero como toda receta popular, cada uno la hace como quiere y no por ello ninguna deja de ser auténtica. Espero que os guste!