Todos los yogures contienen bacterias pero como la mayor parte del yogur se pasteuriza,
después deben añadir fermentos. Comemos alimentos fermentados todos los días,
no sólo el yogur también el pan y el
queso.
Si deseas un equilibrio intestinal o reponer las bacterias beneficiosas y promover una
digestión sana, consume alimentos
fermentados de vez en cuando. A mi me
gusta echar un poco de esta lombarda sobre las ensaladas, las cremas de
verduras y hasta las pizzas o cocas caseras. Con esta receta me salieron dos
tarros grandes.
1 Lombarda grande
Dientes de ajo al gusto, yo puse 10
Una cuchara de granos de pimienta
Una cuchara de semillas de cilantro (ojo semillas, no
hojas)
Una cuchara de semillas de hinojo
Un chorretón de vinagre
Agua mineral
Sal marina (yo tengo una sal gruesa con algas que me han
regalado, a ver qué tal sale)
Las especias pueden ser otras, yo tengo esas, se pueden
introducir variaciones.
Lo primero que vamos a
hacer es picar la lombarda fina, lavarla, quitarle la parte central dura y echarla en un bote de cristal.
Ahora se añaden los ajos, las semillas etc., se añade agua mineral hasta
cubrirla, una cucharadita de sal y un chorretón de vinagre. Se tapa con una
tapa pero no herméticamente, porque
cuando fermenta sube el líquido y puede estallar, le ponemos un plato debajo
para recoger ese líquido que sale y que ya es ácido láctico. Yo lo pongo en un
armario bajo de la cocina que casi no se abre, porque lo tenemos que dejar en
un sitio oscuro y a unos 24º, ni muy caliente ni muy frío.
A partir de los 6 días ya lo podemos comer, lo sacamos de los tarros grandes y lo envasamos en tarros más pequeños y se guarda en la nevera porque dura meses. Se come solo o mezclado con otras cosas, pero no se debe cocinar porque pierde sus propiedades.


