miércoles, 22 de agosto de 2012

Lombarda lactofermentada

No todas  las bacterias son malas para el consumo. Necesitamos bacterias en nuestra mucosa intestinal para promover la digestión. Tememos las  infecciones bacterianas pero las bacterias buenas en el intestino superan a las malas.  Una forma de ayudar a nuestro intestino es mediante los alimentos lacto fermentados, un antiguo método de conservación  de alimentos con bacterias vivas. Los lactobacilos pueden multiplicarse por millones cuando la comida se sumerge en un líquido en un estado anaeróbico (sin oxígeno). Las bacterias se alimentan del azúcar presente naturalmente en los alimentos y se multiplican en cantidades tan grandes que superarán en número  a las bacterias malas presentes en el intestino.








Todos los yogures contienen bacterias  pero como la mayor parte del yogur se pasteuriza, después deben añadir fermentos. Comemos alimentos fermentados todos los días, no sólo el yogur también  el pan y el queso. 
Si deseas un equilibrio intestinal o reponer  las bacterias beneficiosas y promover una digestión sana, consume  alimentos fermentados de vez en cuando.  A mi me gusta echar un poco de esta lombarda sobre las ensaladas, las cremas de verduras y hasta las pizzas o cocas caseras. Con esta receta me salieron dos tarros grandes.

1 Lombarda grande
Dientes de ajo al gusto, yo puse 10
Una cuchara de granos de pimienta

Una cuchara de semillas de cilantro (ojo semillas, no hojas)
Una cuchara de semillas de hinojo

Un chorretón de vinagre
Agua mineral

Sal marina (yo tengo una sal gruesa con algas que me han regalado, a ver qué tal sale)









Las especias pueden ser otras, yo tengo esas, se pueden introducir variaciones.
Lo primero que vamos a hacer es picar la lombarda fina, lavarla, quitarle la parte central dura  y echarla en un bote de cristal.


Ahora se añaden los ajos, las semillas etc., se añade agua mineral hasta cubrirla, una cucharadita de sal y un chorretón de vinagre. Se tapa con una tapa pero no herméticamente, porque cuando fermenta sube el líquido y puede estallar, le ponemos un plato debajo para recoger ese líquido que sale y que ya es ácido láctico. Yo lo pongo en un armario bajo de la cocina que casi no se abre, porque lo tenemos que dejar en un sitio oscuro y a unos 24º, ni muy caliente ni muy frío.

A partir de los 6 días ya lo podemos comer, lo sacamos de los tarros grandes y lo envasamos en tarros más pequeños y se guarda en la nevera  porque dura meses. Se come solo o mezclado con otras cosas, pero no se debe cocinar porque pierde sus propiedades.













2 comentarios:

  1. ¡¡¡arriba esos fermentados!!!
    yo ahora me voy a poner con el miso.... ya veremos qué sale.
    Te respondí en mi blog pero te lo dejo aquí que te será más rápido leerlo.
    Lo de que los tomates de abran es por exceso de riego, normalmente. Igual con el calorcito los estás regando más y el cambio no les ha gustado....
    Para sacar las semillas de los tomates hay que ponerlas en remojo, con un poquito de agua que las cubra, unos días, para que se pudra la sustancia que las rodea y que no le permite germinar. Cuando veas que la cosa empieza a oler fuerte, es que ya están listas. Entonces las lavas, y las pones en papel a secar. Pero si te saltas el primer paso es posible que cuando las siembres no germinen. Eso es lo que hacemos nosotros para sacar semillas, y siempre nos ha funcionado.

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  2. Ay! Gracias Ajonjolí, aqui no te había contestado! A ver que tal salen las semillas el año que viene.

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