16/11/2015

Cómo esterilizar frascos para hacer conservas

Cuando hay producto barato o demasiado producto (como ahora que he quitado ya la mini huerta y tengo tomates verdes para aburrir) se aprovecha todo haciendo conservas.


De entrada os aviso que este artículo está basado en mi experiencia personal, no sustituye ninguna directriz oficial sobre el tema y si necesitas más información adicional investiga por tu cuenta y luego lo compartes.

Hace años hice un taller de conservas artesanales en El Taller de las Tradiciones, en Valdemanco y desde entonces le perdí el miedo a la elaboración de conservas.

La esterilización consiste en someter los alimentos a una temperatura tal que destruya los microorganismos que puedan descomponer los alimentos. La temperatura y el tiempo de cocción son proporcionales a la acidez del producto envasado. A más acidez más facilidad para eliminar los microorganismos que contiene. 

La bacteria más peligrosa es la del botulismo (Clostridium Botulinum), pero para que se desarrolle han de darse dos condiciones: que  esté en un medio sin aire y que ese medio no sea ácido. Además el botulismo se desarrolla sólo en las conservas de hortalizas, carnes y pescados, pero no en las de frutas, jugos ni tomate (que es una fruta).

Para evitarla o bien te dedicas a hacer sólo mermeladas de frutas a las que añades un poco de jugo de limón para aumentar la acidez o bien si no son frutas ni tomate, las esterilizas en olla express (olla a presión o autoclave) que llega hasta los 115º de temperatura en su interior.

Esta esterilización que te enseño aquí es para mermeladas de frutas, así que no hace falta utilizar el cierre de la olla express, se hierven sin tapa como si fuera una cazuela normal. 

Si vas guardando los frascos de cristal que compres y te aseguras que las tapas cierran correctamente, no hay que comprar frascos. Se pueden reciclar una o dos veces antes de que la goma de la tapa se deforme. Si no tienes frascos, puedes comprarlos por Internet o en una ferretería. A mí los que me gustan son los de 150 ml. que no son muy grandes porque si son muy grandes a veces es demasiado producto y una vez abiertos acaban languideciendo en la nevera. Con el trabajo que dan como para acabar tirándolas, no, no, no!

Lo primero es lavar los frascos reciclados o no, quitarles las pegatinas o etiquetas que tengan. Después hay que esterilizar los frascos, hirviéndolos en agua limpia durante 30 minutos. Hay que poner un trapo de cocina limpio debajo de los frascos para que al hervir el agua no se golpeen unos con otros y el agua debe cubrir por encima de los frascos unos 2 cm.



Una vez hervidos, se sacan de la olla y se dejan boca abajo sobre un trapo limpio. Las tapas también.
Yo lo hago con unas pinzas de metal que también he metido en la olla para que estén libres de gérmenes.
 

Ahora que ya tenemos los frascos limpios, se llenan. Yo me compré un embudo especial (12€) que ajusta al frasco y tiene boca ancha para facilitar el rellenado pero siendo cuidadosa se puede hacer también sin embudo.

El relleno tiene que estar caliente como el frasco así que hay que coordinar ambos procesos: la elaboración de la conserva y el esterilizado de los frascos. Los frascos se rellenan hasta 1 cm. del borde, se limpia el borde si es que hubiera caído algo del rellenado, se tapan con cuidado y se les da la vuelta mientras vamos terminando todos.

Ahora hay que volver ha hervir el frasco para que se esterilice. Los de este tamaño, una media hora en agua hirviendo es más que suficiente. Igual, se pone el trapo debajo para que no se golpeen durante la cocción y se cubren de agua hasta 2 cm. por encima de las tapas. Que hiervan despacio para que no se golpeen.

Una vez terminado, se sacan y se dejan enfriar a temperatura ambiente. Se etiquetan especificando nombre, fecha e ingredientes para poder consumir primero las conservas más antiguas y en caso de alergias.

No comments:

Post a Comment

Please share with me your questions, doubts...