09/10/2015

Viaje a Chequia y Eslovaquia

Este mes de agosto nos hemos hartado de calor y nos hemos ido a centroeuropa a ver si hacía más fresquito, pero nada, tampoco allí me libré de la ola de calor infernal que nos perseguía prácticamente desde primavera.
Hemos estado en la República Checa y en la República Eslovaca. Ya conocíamos Praga, es muy bonita, hace unos 10 años que fuimos y la verdad, el turismo ha aumentado muchísimo, era un poco excesivo. Si recuerdo ver el reloj astronómico rodeada de 100 personas hace 10 años, ahora no había menos de dos mil.

Afortunadamente nuestro plan era estar sólo unos días en la capital y enseguida alquilamos un coche y nos fuimos de pueblos, que es lo que nos gusta; České Budějovice, Český Krumlov, Brno, Svratka, Olomouc. Pueblos pequeños, ciudades intermedias, paradas imprevistas, castillos, museos al aire libre, ideas que iban surgiendo según íbamos viendo la zona.

La naturaleza es completamente distinta, ríos caudalosos, bosques frondosos, todo verde, lleno de vida. Claro que para eso debe pasarse medio año nevando y lloviendo.

Después nos cruzamos a Eslovaquia (no confundir con Eslovenia, por favor!), donde visitamos Zilina, Los Montes Tatras, Kosice, Banská Stiavnica, Bratislava y algunos pueblos vinícolas de los alrededores: Pezinok, Modra...

En Eslovaquia contamos con la ayuda inestimable de un amigo de un amigo, que nos recibió con los brazos abiertos. Nos enseñó su ciudad, nos resolvió dudas y nos aconsejó sobre qué ver, hacer, comer, etc... Gracias Jozef! ¡Estoy deseando que vengas a vernos!

Si bien yo estaba abierta a que me gustaran por igual la república Chequa y Eslovaquia, he de decir que el contar con alguien amigo hizo que la balanza se inclinara hacia Eslovaquia. Me ha gustado muchísimo y lo recomiendo aunque solo sea para ver Bratislava y algunos pueblos de los alrededores. Creo que hay vuelo directo con una compañía low-cost y alojarse y comer allí no es caro. Dos cervezas en Bratislava, en una terraza: 2,40€. Las dos! En París este fin de semana pasado, dos cervezas en una terraza: 18€. Y la verdad, las cervezas centroeuropeas son bastante mejores.

En ambos países, la gente es amable, hablan inglés en los sitios turísticos pero no tanto por el campo, pero como en todas partes. Con el traductor del móvil, buena voluntad y pocas exigencias te puedes apañar perfectamente o es que yo soy muy adaptable y en vacaciones no me hago problemas.

La comida contundente: cerdo, coles, patatas, empanadas, dulces muy ricos, vino bueno y bien de precio. Cerveza muy buena y barata. Quesos ricos, ahumados.



Como siempre, nos hemos ido encontrando cosas inesperadas y es que no se puede programar un viaje al milímetro porque siempre hay imprevistos. Exposiciones, ferias medievales, mercados...cosas que me encantan y que no llevaba pensadas.

También es curioso todo lo de la era comunista, no solo los monumentos si no los edificios en sí y algunas costumbres que todavía quedan de esa época no tan lejana.

En fin, que aunque he tardado en contarlo, me ha encantado, en cuanto tenga un fin de semana libre y algo de pasta, me voy a Bratislava otra vez y con estos dos países creo que cerramos nuestro ciclo centro europeo y post-telón de acero, que aún nos queda mucho mundo por ver...

3 comments:

  1. que buen viaje, yo también quiero ir!
    ¿alguna receta?

    saludos

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  2. hola,
    me da permiso para imprimir las fotos y enmarcarlas como decoración en mi restaurante?

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